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Publicado: 2008

CONVERGENCIAS: EL MES DE LA HERENCIA HISPANA EN LOS EEUU

 GERARDO PIÑA-ROSALES

Director, Academia Norteamericana de la Lengua Española
 
El Mes de la Herencia Hispana (del 15 de septiembre al 15 de octubre) es un período de conmemoración, reflexión, educación y, para muchos, incluso de fiesta, si así lo desean.
 
Sin embargo, para los miembros de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) es una de las muchas ocasiones del año que merecen nuestra atención. Digo "muchas ocasiones" ya que, sea por nuestras labores en el campo de la educación, o nuestra pasión por la lengua española, e independientemente de nuestros trabajos o profesiones, estamos constantemente vinculados con la cultura hispánica y la lengua española en Estados Unidos y en el resto del mundo.
 
Este año conmemoramos el mes de nuestra herencia en momentos en que convergen en él tres factores que lo hacen especialmente significativo: 1) Los datos del Censo nacional que pronostican, para el año 2042, la transformación de los Estados Unidos en una nación de 'minoría mayoritaria’; 2) el reconocimiento cada vez más arraigado de que el español es, de hecho, la segunda lengua del país; y 3) la conciencia cada vez mayor de la necesidad de proteger y estandarizar el uso del español en esta nación.
 
Habiendo alcanzado alrededor de 46 millones de habitantes hispanos (sin contar los 4 millones de Puerto Rico) este sector constituye actualmente más del 15% de la población y es el de más rápido crecimiento. La Oficina del Censo predice que el sector hispano comprenderá el 25% de la población estadounidense para el año 2050, y tal vez antes, impulsado mayormente por la inmigración. La lengua española es ya, en realidad, la segunda lengua hablada en el país. Y es también un caudal lingüístico que se renueva constantemente. 
 
El sector empresarial de los EE.UU. entiende esta evolución e invierte miles de millones de dólares en contratar a empleados bilingües y a empresas especializadas que favorezcan la penetración del conglomerado consumidor latinoamericano. El gobierno federal también gasta miles de millones de dólares para cerciorarse de que los "hispanos" reciban información de importancia vital, tanto en inglés como en español. Y la Administración de Servicios Generales ofrece un servicio de información basado en la Internet, www.GobiernoUSA.gov, que promueve, en los documentos oficiales, el uso de normas de calidad de la lengua española.
 
Este año de elecciones se pone de manifiesto con mayor claridad que en ocasiones anteriores que el votante hispanoamericano, informado por comunicaciones en español y en inglés, será un elemento clave para la victoria. Se prevé que más de 10 millones de votantes hispanos acudan a las urnas en noviembre. El gobernador del Estado de Virginia, Tim Keane, fue ya mencionado como posible candidato a la vicepresidencia, citándose sus conocimientos del español como factor valioso. Diversas organizaciones hispanas —algunas nuevas, otras ya antiguas— han puesto en marcha programas relacionados con la naturalización y el registro previo de votantes, así como de alfabetización y de concurrencia a los comicios electorales.
 
Las dependencias gubernamentales a nivel federal, estatal y municipal, así como los anunciantes, promotores, escritores, editores, periodistas, educadores y demás fuerzas vivas, se enfrentan con la necesidad de encontrar las palabras que necesitan para expresarse en español "normal", por ser éste el idioma que entiende casi la totalidad de los hispanohablantes de EEUU procedentes de diversos países. Los programas de noticias en español se esfuerzan por utilizar esa "lingua franca" con creciente regularidad, pero hay otros medios cuyo español a menudo deja mucho que desear. 
 
Por consiguiente, para los miembros de la ANLE, el Mes de la Herencia Hispana viene a recordarnos nuestra gran diversidad. Creemos que las múltiples nacionalidades de habla española representadas en Estados Unidos constituyen un manantial de inmensa fuerza, de riqueza intelectual y cultural. Pero también es cierto que nos imponen a todos la necesidad de "encontrar", usar y proteger nuestro español "americano", para asegurarnos de mantener un alto nivel de corrección idiomática, de poder comunicamos de forma eficaz con los hispanohablantes de todo el mundo, y de poder participar plenamente en la economía global. 
 
El problema que más atañe a la Academia Norteamericana de la Lengua Española es la estandarización y protección de la lengua española en Estados Unidos. Por último, creemos que el inmigrante debe esforzarse por aprender bien el inglés, a la vez que conserva y cultiva su lengua materna, el español. 
Constituida como academia en 1973, la ANLE es una de sólo dos academias de la lengua radicadas en países en que el español no es la lengua oficial; la otra es la Academia Filipina. Además, Estados Unidos es el país del mundo que aloja a una mayor diversidad de habitantes de habla española, lo que hace de nuestra Academia la única en su género y le plantea retos y oportunidades enormes.
 
Gerardo Piña-Rosales
Director de la Academia Norteamericana de La Lengua Española
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