LAS ACADEMIAS DE LA LENGUA QUIEREN REUNIRSE EN NUEVA YORK

Publicado: Marzo, 2008
Publicación: 14 de marzo del 2008
Fuente: AP (JORGE COVARRUBIAS) 
 
NUEVA YORK. La campaña de un grupo de pioneros por promover el español en Estados Unidos ha cobrado tanto vuelo que este país es candidato a organizar el máximo encuentro de las 22 academias de la lengua española en el mundo que conjuntamente producen el Diccionario, la Gramática y la Ortografía.
 
Así lo manifestó a la AP Humberto López Morales, el secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española, que vino a Nueva Y ork a participar en un homenaje al fallecido director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, Odón Betanzos Palacios.
 
Las academias que luchan por preservar, unificar y enriquecer el español desde sus sedes en tres continentes se reúnen una vez cada cuatro años en un congreso donde promueven sus objetivos para atender la lengua que hablan más de 400 millones de personas. El anterior fue en Medellín en el 2007.
 
''Mi idea es que el próximo congreso sea en Nueva York en abril del 2011'', reveló López Morales el viernes. ''Creo que sería estupendo hacerlo por primera vez en Estados Unidos y qué mejor que en Nueva York''. Pero aclaró que por ahora es ''un deseo y una posibilidad''.
 
De concretarse ese propósito, la Asociación compartiría la responsabilidad del encuentro con los pioneros de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, ANLE, la más joven de las 22, que después del fallecimiento de Betanzos a fines del 2007 eligieron por unanimidad como director al polígrafo español Gerardo Piña Rosales, profesor y autor laureado.
 
''Tengo mucha ilusión puesta en la ANLE porque está embarcada en una cruzada'', afirmó López Morales. ''Esa cruzada consiste en ganar para la lengua española a la mayor cantidad de hispanos''.
 
''Pertenecemos a una gran cultura internacional'', agregó. ''Es el momento de que los hispanohablantes en Estados Unidos sepan que la suya es la se gunda lengua de comunicación en el mundo'' detrás del inglés.
 
''La cruzada consiste en ganar para la lengua española a la mayor cantidad de hispanos'', continuó. ''Es importante que haya una obra constante de divulgación, no sólo para hablar español, sino para que sea el mejor español posible''.
 
López Morales agregó que la ANLE ''es ahora más importante que nunca'' porque ''el número de hispanohablantes ha crecido notablemente y, según actualizaciones del censo estadounidense, cada dos minutos y medio se incorpora uno. Del 14% de la población de Estados Unidos se podría pasar al 20% en algunos años''.
 
''Las perspectivas son halagüeñas y formidables'', agregó. ''Es un terreno muy fértil, pero hay que trabajarlo''.
 
Por su parte Piña Rosales consideró importante que ''todo inmigrante que llega a Estados Unidos se preocupe de aprender bien el inglés y que conserve el idioma materno para un bilingüismo auténtico'' y dijo que la ANLE está dispuesta a colaborar en ese empeño tanto a nivel de individuos como de organizaciones.
 
''Somos 40 millones de hispanohablantes'', comentó. ''Lo importante no es que seamos tantos o cuantos, sino que nos cuenten''.
 
López Morales confirmó que el V Congreso de la Lengua Española se realizará en la ciudad chilena de Valparaíso en marzo del 2010, donde se presentarían una nueva versión de la Ortografía y el Dicc ionario Académico de Americanismos, ''el proyecto estrella'' de la Asociación de Academias, ''que va por la letra D''.
 
Una de las herramientas más novedosas de su organización es el ''Observatorio de neologismos'', un complicado programa de computación ''al que llamamos el búho porque trabaja todas las noches, y que saca las palabras nuevas de los medios de comunicación _clásicos y modernos_ anotando el contexto, el medio, el país y la fecha''. Ese programa va eliminando los términos españoles de uso común y permite anotar los neologismos y seguir su curso.
 
Finalmente López Morales anticipó que en el congreso de Chile, siguiendo la tradición de los anteriores, se lanzará una edición crítica y anotada probablemente de Gabriela Mistral, una de los dos premios Nobel de literatura chilenos junto con Pablo Neruda.