LA ACADEMIA NORTEAMERICANA DE LA LENGUA ESPAÑOLA INTEGRÓ EL JURADO QUE OTORGÓ EL PREMIO CERVANTES

Publicado: 3 de nov. 2011

CONTACTO: Jorge Ignacio Covarrubias

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El director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, Gerardo Piña-Rosales, integró el jurado internacional que otorgó al poeta chileno Nicanor Parra el Premio Cervantes, el mayor galardón de las letras en español.

El jurado se conforma todos los años con personalidades destacadas del mundo de las letras para decidir la máxima distinción literaria que se ha dado en llamar el Nobel del idioma español. Entre sus ganadores se cuentan literatos de la talla de Alejo Carpentier, Jorge Luis Borges, Octavio Paz, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Camilo José Cela y Rafael Alberti.

Este año la decisión favoreció a Parra, creador de la antipoesía, un movimiento que se inicia como una reacción contra la poesía elitista y hermética destinada a un público privilegiado y que incorpora el lenguaje cotidiano al mensaje poético. Parra ganó también el Premio Nacional de Literatura de Chile y el Premio Internacional Juan Rulfo, y es miembro de la Academia Chilena de la Lengua.

“Como miembro del Jurado de este año, me sentí muy contento de que, al final, y tras ocho votaciones, el Premio recayera en Nicanor Parra”, afirmó Piña-Rosales. “A estas alturas, nadie puede dudar de la universalidad de la obra del poeta chileno. No era fácil desprenderse de la sombra de Neruda, y él lo consiguió con su antipoesía”.

“Es cierto que Neruda cantó a la cotidianeidad, pero su discurso seguía siendo ‘tradicional’, agregó. “Creo que Parra fue más lejos. No digo que fuera mejor, sino diferente. Si tuviera que señalar uno de los recursos más efectivos en su poesía sería el del humor. Heredero de Jarry, y emparentado con Arreola, el humor de Parra corroe las vísceras de nuestra sacrosanta sociedad, denunciando los desmanes y abusos de los poderosos, pero sin caer en burdos prejuicios izquierdistas. Como Unamuno, Parra, francotirador por excelencia, estuvo siempre contra esto y aquello”.

“Y aunque a un autor no se le debe juzgar por su conducta, no hay que olvidar que Parra fue siempre un poeta comprometido: pacifista y ecologista”, prosiguió el director de la ANLE, que vino a Madrid para integrar el jurado del Premio Cervantes dos días después de viajar a Panamá donde presidió la delegación de la Academia Norteamericana en el XIV Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua. “Solo deseo que su precaria salud no le impida viajar a España el 23 de abril para recoger en Alcalá de Henares el bien merecido Premio Cervantes”.

El jurado de esta edición del Premio estuvo integrado por Margarita Salas, designada por la Real Academia Española, presidenta del jurado; Gerardo Piña-Rosales, por la Academia Norteamericana de la Lengua Española; José María Micó, por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE); Olvido García Valdés, por el Instituto Cervantes; Rosa Regás, por la ministra de Cultura Ángeles González-Sinde; Francisco Giménez Alemán, por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE); Marta Rojas, por la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) y Ruth Viviana Fine, por la Asociación Internacional de Hispanistas. Actuó como secretario con voz pero sin voto el director general de Libro, Archivos y Bibliotecas, Rogelio Blanco, y como secretaria de actas con voz pero sin voto la subdirectora general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas, Mónica Fernández.

La directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, afirmó que Parra “es el responsable de que, para muchos, cambiase definitivamente la manera de leer poesía durante el siglo XX, gracias a obras como Poemas y antipoemas o Artefactos”.

Agregó que “en su tercera parada en Chile, el Premio Cervantes reconoce esta vez no solo la valía de un creador universal, sino también la necesidad de la búsqueda de nuevas formas de expresión y la exploración de las fronteras comunicativas del ser humano." Los chilenos que lo precedieron en esta alta distinción fueron Jorge Edwards (1999) y Gonzalo Rojas (2003). Chile cuenta además con dos Premios Nobel de Literatura: Gabriela Mistral y Pablo Neruda.

El premio, dotado con 125.000 euros, se otorga como reconocimiento a un escritor que, con el conjunto de su obra, ha contribuido a enriquecer el legado literario hispánico. Los candidatos al Premio pueden ser presentados por las Academias de la Lengua Española, los autores premiados en anteriores convocatorias, y las instituciones que, por su naturaleza, fines o contenidos, estén vinculadas a la literatura en lengua castellana y los miembros del Jurado.

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