Enrique Pupo-Walker y Rolena Adorno ganan el Premio Nacional “Enrique Anderson Imbert” 2018

Dos destacados catedráticos e investigadores universitarios han sido los ganadores de la edición 2018 del Premio Nacional “Enrique Anderson Imbert” de la ANLE. Ellos son Enrique Pupo-Walker, emérito Centennial Professor de Español y Portugués de Vanderbilt University, y Rolena Adorno, que ocupa una de las distinguidas Cátedras Sterling de Yale University.

Este galardón –el más prestigioso que concede anualmente la ANLE desde 2012– tiene por finalidad reconocer la trayectoria de vida profesional de quienes han contribuido con sus estudios, trabajos y obras al conocimiento y difusión de la lengua, las letras y las culturas hispánicas en los Estados Unidos. El premio, de naturaleza no venal, se concede anualmente a personas naturales o jurídicas residentes de los Estados Unidos y consta de un diploma, una placa artística y una medalla conmemorativa.

En esta oportunidad, el jurado se inclinó por conceder el galardón compartido a dos grandes académicos, haciendo un patente homenaje a sus trayectorias profesionales y sus obras en sus distintas especialidades, pero en ambos casos profundamente comprometidas con la trascendencia de la lengua y las letras hispánicas en los Estados Unidos, cuyos resultados han ido más allá del ámbito nacional para diseminarse también en el ámbito internacional. En el caso de Enrique Pupo-Walker, el jurado fundamentó su decisión “[e]n virtud de sus abundantes y pioneras contribuciones al conocimiento de la literatura en lengua española, tanto peninsular como americana, cuya esencial unidad puso de manifiesto en una labor historiográfica y crítica desarrollada a lo largo de más de cinco décadas, entre las que sobresalen sus insoslayables contribuciones acerca de la génesis, evolución y estrategias constructivas de la ficción hispanoamericana, en especial del cuento, y sus seminales investigaciones sobre la historiografía del descubrimiento y la colonización del Nuevo Mundo”.

Con referencia a Rolena Adorno, el jurado reconoció “[s]u relevante trayectoria, en la que destaca el rigor, la originalidad y la profundidad de sus aportaciones sobre la lengua y las culturas hispánicas desarrolladas en varios escenarios académicos de los Estados Unidos, donde ha ejercido positiva influencia en la formación de sucesivas generaciones de estudiosos, promoviendo la revitalización de ese campo disciplinario mediante una constante apertura a nuevos desafíos temáticos y metodológicos, tanto en la investigación como en la difusión de resultados, con la incorporación de medios innovadores”.

El jurado estuvo conformado por nueve miembros provenientes de la ANLE, de la ASALE (Asociación de Academias de la Lengua Española) y de instituciones socioeducativas y culturales panhispánicas tanto de los Estados Unidos como del ámbito internacional. El Director de la ANLE, Gerardo Piña-Rosales, declaró: “Una vez más nos enorgullece esta labor de un jurado que ha desarrollado una tarea digna de encomio por la ecuanimidad de juicio entre dos candidatos cuyas similares trayectorias en publicaciones, méritos, aportes y contribuciones en el quehacer académico han sido puentes entre distintas generaciones, con una vasta repercusión dentro y fuera de los Estados Unidos”.

A su vez, Carlos E. Paldao, Secretario del certamen, comentó: “Sin duda alguna, los dos galardonados honran nuestra Academia por ser académicos de un reconocido prestigio nacional e internacional y con trayectorias similares muy difíciles de zanjar por la elevada calidad de sus abundantes y universalmente conocidas obras y magisterio que les otorga una significación singular en las letras hispanas de nuestros tiempos”. Por su parte Enrique Pupo-Walker expresó: “En esta grata y memorable ocasión agradezco, efusivamente, el premio que la Academia de la Lengua Española en Estados Unidos me ha concedido, y que honrosamente comparto con la Profesora Rolena Adorno. Nunca imaginé que mis humildes pesquisas e investigaciones, en el ámbito de las letras y de la historia hispanoamericana, serían premiadas por tan venerable institución como lo es la Academia de la Lengua Española en Estados Unidos”.

Por su lado, Rolena Adorno manifestó: “Es un gran honor recibir el Premio Nacional ‘Enrique Anderson Imbert’ junto con el profesor Enrique Pupo-Walker, querido y admirado colega a quien he conocido por muchos años. Anderson Imbert, autor de la más respetada historia de la literatura latinoamericana, fue un gran crítico y literato, además de un muy querido maestro. Tuve la dicha de seguir sus pasos en la Universidad de Michigan, donde escribió su famosa historia. Me complace ser reconocida por la ANLE, algo que una norteamericana natural de Iowa jamás habría pensado merecer. Quiero con estas palabras agradecer tan gran honor”.